Me carga que "nada dure para siempre". Defectuoso tengo mi reloj despertador. Se le cambian los números como si necesitara un exorcismo. Defectuosos mis audífonos gigantes, que ahora se escuchan por un solo lado (si no les mueves el cable) y peor aún... defectuoso mi mp3 que ya no pesca ningún audífono que le ponga ("entrada suelta-casi muerto" fue el diagnóstico).Defectuosa mi rutina, que no he podido tomar los respiros que me alivian la semana. Defectuosos los partidos de básquetol, a los cuales ya no voy, y las pichangas estancadas en promesas. Defectuso el tiempo libre para dormir y soñar, que ya ni fotos me deja capturar.
Defectuosa la rutina, que envuelve, que atrapa. Te toma y da vueltas (como las Olas que quitan trajes de baño en el verano). Defectuosas mis piernas, que ya no caminan a la velocidad normal (hoy se me pasó la micro) y peor aún, mis ojos, que encogen con el paso de las horas.

Defectuoso como un yoghurt reventado en la mochila, incómodo al estilo de los silencios nerviosos. Triste como una foto desenfocada. Efímero como la protagonista de "Paréntesis" (o no lo era), película chilena del año de la Cocoa y que me recordó las estrellas fugaces.
¿Y si no hay arreglo? Naaa... Imposible. Si "todo tiene solución [como me dicen por ahí...]. Quizás solo faltaría cambiar un poco el ángulo.
"No te tienes que aproblemar tanto", me dirían unos. "Si tienes que puro dormir", aconsejarían otros. Quizás sea como el diente bajo la almohada. Donde al despertar te puedes encontrar con una verdadera sorpresa....
¿Alguien se anota?